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Resfriado común: ¿afecta el tiempo frío?

El resfriado común está producido por el rinovirus. Este virus está hoy reconocido como la causa más frecuente de agravaciones y empeoramientos del asma y otras enfermedades respiratorias.

¿Hay alguna relación entre la activación del virus y el tiempo frío?

Desde la vida diaria podemos pensar que sí, pero es interesante que se hagan estudios científicos que ayuden a comprender por qué.  Dos publicaciones científicas  de  la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States  nos hablan de ello.

Resfriado común y clima frío

El rinovirus crece y se multiplica con temperaturas entre 33º-35º centígrados. Nuestra temperatura corporal interna es mayor, pero no hay que olvidar que las fosas nasales están expuestas y cuando hace frío, su temperatura puede descender fácilmente a esos grados.

Pero siempre, en toda infección, hay dos partes: el agente agresor (en este caso el rinovirus) y nuestras defensas, nuestro sistema inmunitario. ¿Y qué pasa con ellas cuando hace frío?

Tenemos dos sistemas de defensa importantes:

– la inmunidad innata, que es inmediata y la primera que sale a combatir los agentes infecciosos

-la inmunidad adquirida, un mecanismo más sofisticado que se pone en marcha mucho más tarde.

Los protagonistas de la inmunidad innata

Los protagonistas de la inmunidad innata son distintas células y factores como los fagocitos, linfocitos NK, interferones y complemento. Ellos son los encargados de esa respuesta inmediata. Y lo curioso es que a todos estos guardianes no les sienta bien el frío: se desactivan y pierden fuerza, sobre todo cuando el cambio es brusco. O sea, te has ido desde la ciudad a la montaña el fin de semana y has vuelto con un resfriado. En cambio, si la exposición al frío es prolongada, como los que viven en climas fríos, el sistema innato se va adaptando lentamente a él.

En concreto, con 37º el cuerpo secreta inmediatamente interferón, una sustancia antiviral natural, pero queda “inmovilizado” con 33º.

Pero no son sólo son los interferones los afectados por el frío. Aún hay dos mecanismos más de inhibición de la inmunidad cuando la temperatura desciende en la cavidad nasal.

Protegernos del frío

Esta información científica nos hace reflexionar y apuntar a la prevención de una manera muy simple. Es importante protegernos la nariz cuando hace frío y mantener las fosas nasales en una temperatura adecuada. Esto no va a impedir un contagio de persona a persona cuando estamos en el metro, pero  nos puede ayudar a prevenirlo al exponernos al frío brusco.  Un aliado tan simple como una bufanda puede ayudarnos a evitar invitados no deseados.

Es decir, más allá de las vitaminas o micronutrientes que podamos tomar para protegernos, también hay que recordar que existen acciones físicas, como protegernos nariz y garganta del aire frío.

Para leer más sobre el tema sobre podeis hacerlo en un post anterior (resfriado), donde se comenta el resfriado en general. El post actual  está destinado, como su título lo indica,  a examinar la influencia de factores externos, como el frío, en la aparición del resfriado.

Este post es meramente divulgativo,  de   carácter general y no particular. A través de este medio no se realizan tratamientos ni comentarios sobre casos particulares.

Al ser de carácter público no se alienta la publicación de datos personales ni la historia clínica individual.