Skip to main content Scroll Top
wave
¿Cómo desintoxicar el hígado?

El hígado, situado en la parte derecha del abdomen, es un órgano muy importante, con muchas funciones diferentes. Una de ellas es la desintoxicación de sustancias, tanto externas – alimentos, alcohol, tabaco, medicamentos- como internas- sustancias producidas por hongos o bacterias en el intestino. Estamos expuestos a los tóxicos durante toda nuestra vida, así que el hígado tiene mucho trabajo…

¿De qué manera desintoxica el hígado?

Las sustancias tóxicas tienen la mayoría de las veces una estructura lipídica (grasa). La grasa no es soluble en agua, y como la eliminación ha de hacerse forzosamente por la orina o por la bilis hacia las heces, el organismo se ha inventado un sistema fantástico de varios pasos para transformar estas sustancias .Así, en la fase de detoxicación el hígado pasa por distintas etapas.

Fase 1

Está formada por una superfamilia de enzimas llamadas citocromo P450 (CYP 450 para los amigos). Es una familia enorme, con muchos parientes, con nombres que mezclan letras y números, por ejemplo CYP 1A1, CYP 3A4, etc.

Su importancia  es que están especializados en tóxicos diferentes: éste se encarga de “limpiar” tal medicamento o el tabaco, aquel un fármaco distinto, y el otro, el alcohol.

Para complicar la cosa, hay mucha variabilidad genética en estas enzimas.  Para explicarlo de modo sencillo figuraros que cada una de ellas puede estar en 3 posiciones: la primera- posición A- limpia todo muy bien y muy rápido, la segunda- posición B- es intermedia y la tercera posición – C- … limpia muy poco y muy lento.

En la lotería de los genes podemos tener cada uno de estas enzimas  en posición A, B o C. Las combinaciones son tan infinitas y diferentes como personas hay en el mundo.

Para dar un ejemplo: muchas personas pueden beber alcohol  en distintas proporciones y cantidades sin marearse. En cambio otras, a la media copa ya se sienten fatal y con dolor de cabeza: no toleran el alcohol para nada. La explicación suele ser que, los que se marean pronto tienen el CYP encargado de “limpiar” el alcohol en la posición C, o sea, una depuración muy lenta, con lo que el alcohol sigue circulando y produce efectos inmediatos. Pero ¡cuidado! Los que no se marean puede que lo tengan peor y no mejor… Veremos por qué:

Los CYP de la fase 1 terminan su tarea produciendo un compuesto intermedio, que muchas veces es más tóxico que el original. Siguiendo el ejemplo del alcohol, se produce una sustancia mucho más dañina que el propio alcohol…. que tiene que pasar a la fase 2 para ser depurada totalmente. ¿Y qué pasa si la fase 2 funciona mal?. ¡Qué nos inundamos de esos compuestos tóxicos, que tardarán en eliminarse! Por eso, si aquellas personas que eliminan bien el alcohol en fase 1 (no se marean enseguida) tienen una fase 2 fuerte y lo eliminan bien…¡genial! Son como los genes de Superman. Pero si la fase 2 no funciona bien, estarán intoxicándose sin darse cuenta…

Los CYP son también los encargados de “limpiar” hormonas internas como las hormonas sexuales o la cortisona.

Fase 2

Es  una fase de conjugación, o sea, de unión con otra sustancia para terminar de convertirse en solubles en agua y poder ser eliminados por la orina o la bilis.

Son todas reacciones químicas con nombres como sulfatación, acetilación, metilación, glucuronidación y también unión con distintos aminoácidos: glutamina, glicina, taurina, etc.  Esta fase completa a la otra en el contexto de «limpiar» y «depurar» distintas sustancias externas o internas (hormonas, tóxicos, etc) Una vez más, las encargadas de estas reacciones son enzimas que vuelven a tener 3 posiciones: A, B o C. Con lo que las combinaciones se vuelven infinitas…

Fase 3

No para  todos los tóxicos. Es una actividad que se lleva a cabo en el intestino.

¿Se puede modificar la actividad de estas enzimas?

La respuesta es . Es lo que estudia la nutrigenómica, que investiga la relación entre los componentes de la dieta y los genes. Ciertos nutrientes pueden “activar” o “desactivar” a las enzimas encargadas de limpiar los compuestos. Por ejemplo, supongamos que tengamos el CYP que limpia los estrógenos en posición C, o sea, limpiando poco. Y se nos acumulan los estrógenos. Si consumimos brócoli, éste ayuda al CYP deficiente, “activándolo”, dándole un empujón para que trabaje mejor. Y así para una larga lista de nutrientes…

¿Puedo saber cómo tengo mis enzimas de limpieza hepática?

La respuesta también es sí. Son los tests  de la nutrigenómica, que miden los polimorfismos de estas enzimas (si están en posición A, B o C). No tienen nada que ver con los tests genéticos que se utilizan en el embarazo para ver si el feto es portador de tal o cual gen y la predispocisión a una enfermedad dada . Los tests de la nutrigenómica detectan simplemente en qué posición están nuestras enzimas “de limpieza”, dando lectura a nuestra “primitiva” personal e intransferible, con la finalidad de poder después “activar” o “desactivar” esas enzimas con nutrientes específicos. Hay muchos alimentos con efectos probados sobre los genes: el licopeno del tomate, la hesperidina de los cítricos, la curcumina de la cúrcuma, el ácido cumárico de la canela, el resveratrol de las uvas …

Estos tests también nos dirán algo muy importante: cómo “limpiamos” los medicamentos y cuáles son más adecuados para nosotros y cuáles debemos evitar o tomar en menor dosis.

¿Hay síntomas que nos indiquen una pobre desintoxicación del hígado?

Las fases que realiza el hígado para desintoxicar requieren mucha energía. Si hay mucho que limpiar, necesitará emplearse a fondo, ya que entre las distintas fases se producen radicales libres, sustancias que nos van oxidando. Por lo tanto, a más limpieza, más energía y más producción de sustancias oxidantes.

No es de extrañar pues que los síntomas de una pobre desintoxicación hepática sean cansancio, dolores de cabeza, sobre todo después de comer, molestias articulares o musculares, trastornos del humor o del sueño y también intolerancia a los olores: molestan muchísimo el olor a perfume, a gasolina, olores fuertes…

¿Qué sustancias ayudan a desintoxicar el hígado?

Ante nada es importante no caer en extremos ni en “curas milagrosas” para limpiar el hígado o la vesícula. Este tipo de recursos, intensos y extremos, pueden desequilibrar al organismo y no es raro terminar en urgencias. No es aconsejable emprender acciones semejantes sin consejo ni asesoramiento profesional.

Hay muchos nutrientes y plantas que ayudan en las distintas partes del proceso de desintoxicación. Algunas ayudan en la fase 1, otros en la fase 2 y otros más en los procesos intermedios que producen radicales libres y oxidación, por eso es bueno tomar combinaciones que ayuden a las distintas fases y no sólo un producto único en concreto. Si nos hemos realizado los tests de nutrigenómica, entonces podemos saberlo de manera totalmente personalizada.

Hay diferentes plantas o nutrientes que ayudan en las diferentes funciones:

– Acción hepatoprotectora: cardo mariano y desmodium.

Mejorando la secresión de bilis por la vesícula biliar: alcachofa, boldo, cúrcuma, diente de león, rábano negro, fumaria.

–  Ayudan en la fase 1: vitaminas del grupo B, aminoácidos de cadena ramificada, brócoli.

–  Protegen contra los radicales libres producidos entre la fase 1 y la fase2: carotenos (vitamina A), vitamina C, vitamina E, selenio, zinc, coenzima Q10, picnogenol, té verde.

– Nutrientes que ayudan a la fase 2: N-acetil cisteína, ácido pantoténico y distintos aminoácidos: taurina, glicina, glutamina, cisteína y metionina.

Por eso, a la hora de ayudar a nuestro hígado y si no sabemos cuál trabaja pobremente, si la fase 1, la 2 o las dos a la vez, convienen los suplementos que incorporan varias de estas sustancias a la vez. De todas formas, siempre es conveniente preguntar a tu médico para saber si no presentas alguna contraindicación específica para tomarlos.
El hígado nos acompaña toda la vida ejerciendo una función silenciosa pero vital: la de eliminar los tóxicos que nos rodean. ¡Cuidémoslo!

Este post es meramente divulgativo,  de   carácter general y no particular. A través de este medio no se realizan tratamientos ni comentarios sobre casos particulares.

Al ser de carácter público no se alienta la publicación de datos personales ni la historia clínica individual.