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Exposoma, factores notables que afectan nuestra piel

El término exposoma se utilizó por primera vez en 2005 para hacer referencia a la totalidad de factores tanto ambientales como endógenos que una persona experimenta durante el curso de toda su vida.

Hace también referencia a los factores no genéticos que contribuyen al envejecimiento de la piel.

Estructura de la piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Si la extendiéramos mediría alrededor de 1,5 a 2 metros, con un espesor variable según la zona: muy fina en los párpados y mucho más gruesa en las zonas de fricción como los talones.

Se compone de tres capas superpuestas:

  • La epidermis: es la capa más externa y más fina, en contacto con el exterior. No tiene vasos sanguíneos y se encarga de la renovación celular y la producción de melanina.
  • La dermis: rica en vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas es la capa intermedia. Allí se encuentran las glándulas sudoríparas, sebáceas y los folículos pilosos. Actúa como un “colchón” rico en colágeno y elastina que le aportan firmeza y elasticidad
  • La hipodermis o grasa subcutánea es la más profunda y actúa como aislante térmico y reserva de energía

Funciones del órgano cutáneo

  • Protección: la barrera cutánea es un manto hidrolipídico que protege frente a la entrada de patógenos, partículas químicas, rayos ultravioleta y daños mecánicos. Cuando está intacta permite que se conserve la humedad e hidratación natural evitando el resecamiento. Por otra parte está en contacto con el microbioma cutáneo, de gran importancia para el equilibrio del sistema.
  • Producción de vitamina D: se forma a partir de la interacción de los rayos ultravioletas sobre el colesterol cutáneo
  • Termorregulación: controla la temperatura corporal mediante la sudoración y la dilatación o contracción de los vasos sanguíneos
  • Excreción: a través de las glándulas sebáceas y sudoríparas
  • Sensibilidad: sentido del tacto y percepción del dolor a través de receptores sensoriales específicos.

¿Qué implica el concepto de exposoma?

Exposiciones internas: todas aquellas señales recibidas desde dentro, por ejemplo:

Entorno externo: factores ambientales con repercusión tales como:

  • Radiaciones ultravioletas
  • Contaminación
  • Clima
  • Tipo de cosméticos utilizados

Estilo de vida:

  • Nutrición
  • Estrés
  • Falta de sueño
  • Actividad física
  • Tabaco y alcohol

Exposoma social: elementos relacionados con el contexto social, económico, condiciones de trabajo, entorno familiar y comunitario y acceso a los servicios de salud

 

¿Cómo afecta el exposoma a nuestra piel?

El estudio del exposoma es muy complejo, debido a la enorme variabilidad de factores a lo largo del tiempo. Sin embargo es un análisis muy relevante para entender cómo el entorno contribuye a la salud, la enfermedad y el envejecimiento, permitiendo el desarrollo de estrategias de prevención cuando sea posible.

No es un concepto exclusivo para la dermatología ya que se ha aplicado en relación a otros ámbitos (cardiología, oncología, etc)

Sin embargo,  la piel por su accesibilidad ha permitido investigaciones exhaustivas en relación a los diferentes factores antes mencionados y su relación con el envejecimiento de la piel, como por ejemplo:

  • Alteración de la barrera cutánea, que se vuelve “porosa” y seca, atendiendo a factores como la polución, el clima (frío, calor) y uso de productos agresivos. La barrera alterada origina sequedad, irritación y alteraciones de la microbiota, con mayor susceptibilidad a infecciones
  • Degradación del colágeno y la elastina: la exposición continua al estrés oxidativo y las radiaciones ultravioletas disminuye la firmeza y elasticidad llevando a la producción de arrugas y flaccidez (fotoenvejecimiento)
  • El medioambiente
  • El estrés

 

¿Cómo reducir el impacto?

  • Una nutrición adecuada, rica en antioxidantes, vitaminas y minerales puede ayudar a disminuir el estrés oxidativo y mantener la piel saludable
  • Manejo del estrés incorporando en nuestro estilo de vida ejercicios de respiración, actividad física y técnicas como mindfulness, yoga o meditaciones
  • Evitar el tabaco y el alcohol mejora el aspecto general de la piel
  • Proteger la barrera cutánea evitando la exposición a contaminantes y utilizando para su higiene e hidratación productos adecuados y sin irritantes
  • Fotoprotección

Este post es meramente divulgativo,  de   carácter general y no particular. A través de este medio no se realizan tratamientos ni comentarios sobre casos particulares.

Al ser de carácter público no se alienta la publicación de datos personales ni la historia clínica individual. Ante una consulta personal se aconseja acudir a su médico.